Jorge Obregón, pintor.

LOS HORIZONTES DE LA TIERRA Este título, tomado de un poema de Manueñl Calvillo, me lo sugirió el afán anadarín del pintor, virtud que permite incluirlo dentro de aquella pléyade de artistas decimonónicos descritos por el académico francés Pierre Marc Orlan, quien refiriéndose a Coubert decía: "Yo he conocido a esos artistas un poco gitanos que van por nuestros caminos cargando a la espalda una mochila, un caballete y una caja patinada por la intemperie, son los pintores de la naturaleza" Trashumante como ellos, Jorge Obregón se halla lejos de aquél romanticismo del siglo XIX, sus panoramas fuertemente intelctualizados y ambiciosamemte concebidos, van a la vez preñados de emotividad. Él está cierto que un paisaje no se realiza a fuerza de pinceladas, sino a fuerza de medidas y de formas estilizadas. En sus vistas no hay nada dejado al azar, las estructuras están sólidamente arregladas; nubes. montañas y las enormes extensiones, las integra gracias a un cálculo esmerado, ya que todo va marcado con exactitud.